27 de abril de 2026
Los alimentos ultraprocesados y la salud humana
En noviembre de 2025, la revista LANCET publicó una serie de tres artículos sobre alimentos ultraprocesados-AUP y la salud humana[1]. Los documentos cierran con una infografía que ilustra algunas ideas básicas de los artículos. La MIPA comparte una muy apretada síntesis de la infografía con la intención de ampliar la discusión sobre la alimentación en los espacios universitarios.
Los alimentos ultrapocesados -AUP se han convertido en problema de salud global.
La clasificación de alimentos, Nova, basada en el grado y la finalidad del procesamiento los divide en cuatro:
- Alimentos no procesados o mínimamente procesados
- Ingredientes culinarios procesados
- Alimentos procesados
- Alimentos ultraprocesados: productos de marca elaborados con sustancias y aditivos baratos derivados de alimentos, diseñados y comercializados para sustituir los alimentos naturales y las comidas recién preparadas, maximizando así las ganancias de la industria.
El patrón alimentario ultraprocesado está desplazando a nivel mundial las dietas basadas en los grupos 1 a 3 de Nova y su preparación como platos y comidas.
La contribución energética de los AUP a la dieta ha aumentado considerablemente a nivel mundial en las últimas décadas. Entre 2007 y 2022, las ventas totales de AUP aumentaron en los países de ingresos bajos y medios, pero se mantuvieron estables en los países de ingresos altos, donde su consumo ya está arraigado.
La revisión sistemática de 104 estudios encontró que 92 mostraban una asociación entre el patrón dietético de AUP y un mayor riesgo de padecer una o más enfermedades crónicas. Los meta análisis de 15 resultados encontraron asociaciones estadísticamente significativas con afecciones de salud adversas para 12 de ellos, entre los que se incluyen: diabetes tipo 2; depresión; sobrepeso u obesidad: mortalidad por todas las causas y enfermedades cardiovasculares.
Igualmente, la evidencia muestra que el patrón dietético ultraprocesado explica las asociaciones con un mayor riesgo de enfermedades crónicas, entre ellos: desequilibrios de múltiples nutrientes; comer en exceso; mayor ingesta de compuestos tóxicos; exposición a aditivos y mezclas potencialmente dañinas.
Las políticas y acciones de salud pública están justificadas en todos los niveles para preservar, proteger y promover dietas basadas en alimentos integrales y su preparación en platos y comidas.
El ultraprocesamiento es altamente rentable
Entre 1962 y 2021, de los 2,9 billones de dólares estadounidenses distribuidos a los accionistas por las empresas que operan en todos los sectores alimentarios, más del 50% fue repartido únicamente por los fabricantes de ultraprocesamiento.
Los elevados beneficios de los fabricantes de ultraprocesamiento les proporcionan recursos para una mayor Influencia a nivel mundial sobre los responsables de políticas y para implementar estrategias de marketing amplias e intensivas. Esto se traduce en un creciente poder corporativo en los sistemas alimentarios y en un mayor control sobre lo que la gente come.
Mejorar la alimentación no puede depender únicamente del cambio en el comportamiento del consumidor; también requiere políticas que regulen la comercialización y la producción de UPF, que confronten el poder corporativo y que transformen los sistemas alimentarios para priorizar la salud, la justicia y la sostenibilidad por encima de los beneficios corporativos.
Una respuesta sanitaria global es urgente y factible
• Priorizar los UPF como un problema de salud global. La acción política sobre los AUP tiene baja prioridad a pesar de la carga de enfermedades crónicas que representan.
• Construir coaliciones a nivel mundial y nacional, uniendo a la sociedad civil, expertos, funcionarios gubernamentales, agencias de la ONU y medios de comunicación para impulsar cambios en las políticas y contrarrestar el poder corporativo.
• Garantizar una transición justa hacia dietas bajas en AUP. Las políticas deben integrar la gobernanza participativa, la inclusión económica y el apoyo a los hogares, al tiempo que garantizan la seguridad alimentaria y la equidad de género, y evitar el estigma.
| FERNANDO HERRERA CH. Mesa Interfacultades en Problemáticas Agroalimentarios |
Fuente:
https://www.thelancet.com/pb-assets/Lancet/infographics/ultra-processed-food/image-1763388204620.pdf
[1]. The Lancet 2025; publicado en línea el 18 de noviembre. https://www.thelancet.com/series-do/ultra-processed-food.