9 de febrero de 2026

Hambre y desigualdad

Entre 2015 y 2024, el número global de personas en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó un 42,6 %, es decir, en 682,6 millones de personas (FAO, FIDA, OMS, PMA & UNICEF, 2025). Según la ONU, más de 2800 millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable y alrededor de 2330 millones enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave en el mundo, reflejando una permanente brecha entre producción y acceso a alimentos nutritivos (OPS, 2024). El informe: Estado de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el Mundo revela que el mundo está lejos de alcanzar el ODS 2 para el 2030 (Alianza contra el hambre y la pobreza, 2024).   En 2026, la relación estructural entre pobreza y soberanía alimentaria sigue siendo un tema crucial para entender las desigualdades globales en el acceso a una alimentación adecuada. 

Imagen creada por el autor con IA.

Desde 2021, el incremento del precio de los alimentos ha sido muy superior al de otros bienes y servicios, situándose muy por encima del aumento de los salarios en ese período.  En 2024, cerca de 2300 millones de personas se encontraban en situación de inseguridad alimentaria grave o moderada, ese mismo año, una comida saludable costaba un 30 % más que en 2020.  Para acceder a una dieta saludable, las personas en situación de pobreza de países de renta baja deben destinar un mayor porcentaje de sus ingresos que quienes viven en países de renta alta. A nivel mundial, el gasto público en agricultura, expresado en porcentaje del gasto total, ha disminuido un 10,6 % desde 2019; la escalada de conflictos y guerras y la crisis climática también han tenido consecuencias negativas en este sentido (Maitland, et al.,2026, p.23).

La relación entre hambre y desigualdad es cada vez más importante. Al incrementarse la concentración de la riqueza, la capacidad de consumo y de elegir alimentos saludables, se desmejora. El informe de OXFAM “Contra el imperio de los más ricos”, liderado por Maitland revela que: el 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6900 millones de personas.  Casi la mitad de la humanidad (3.400 millones de personas) vive con menos de 5,50 dólares al día. Cada año se incrementa en 100 millones el número de pobres por la obligación de pagar por el cuidado de su salud. En la actualidad, hay 258 millones de niñas y niños sin escolarizar: uno de cada cinco (2026).

La literatura científica muestra que la capacidad de los pueblos para decidir sus propias políticas agrícolas y alimentarias tiene el potencial de abordar simultáneamente la pobreza y la inseguridad alimentaria.  Los procesos basados en la producción local, la agroecología y la autonomía de productores rurales han demostrado promover tanto resiliencia económica como nutricional, ampliando las oportunidades de empleo rural y reduciendo la dependencia de importaciones alimentarias (Chappell, et al., 2013). Aunque, existen tensiones entre la soberanía alimentaria y las estructuras del mercado global, donde comunidades indígenas y campesinas se enfrentan a barreras para integrar sus conocimientos en políticas nutricionales y de acceso equitativo al mercado. (Poirier, et al.,2024).

Desde que Trump fue elegido presidente en noviembre de 2024, la fortuna conjunta de los milmillonarios del planeta ha crecido tres veces más rápido que el promedio anual de los cinco años anteriores. Las medidas adoptadas en su administración han beneficiado a las personas más ricas del mundo, ya sea defendiendo una mayor desregulación o frenando la puesta en marcha de acuerdos que supondrían una mayor tributación efectiva de las grandes corporaciones (Maitland, et al., 2026, p.9).

En Irán, al integrar indicadores de soberanía con políticas de acceso financiero y mercados locales, se reconoció un fortalecimiento en la productividad y estabilidad de los ingresos de pequeños agricultores (Zamanialaei, et al., 2022).  Así mismo, en África Subsahariana y otras regiones de bajos ingresos, se identificó que, las políticas centradas en la soberanía alimentaria pueden ser más efectivas que los enfoques tradicionales de seguridad alimentaria importados. (Mohammed, 2023).

Reducir el hambre global en 2026 requiere de una mejor redistribución de los ingresos, una mayor producción de alimentos, de políticas que empoderen a productores locales, mejoren el acceso a mercados y fortalezcan redes de intercambio regionales.  En el caso colombiano, la promoción de la agroecología, el crédito dirigido a comunidades campesinas, afro e indígenas (Rojas-Jiménez & Díaz-Velazquez, 2025); mejorar la infraestructura rural y articular programas sociales con estrategias alimentarias comunitarias permitirá aportar a las dietas saludables, acceso equitativo y resiliencia ante crisis económicas y climáticas.

Héctor Heraldo Rojas-Jiménez

Miembro de la Mesa Interfacultades en Problemáticas Agroalimentarias

Referencias

Alianza contra el hambre y la pobreza. (2024). ONU: la inseguridad alimentaria alcanza niveles globales alarmantes y exige financiamiento. (2024). G20, disponible en: https://www.gov.br/g20/es/noticias/onu-la-inseguridad-alimentaria-alcanza-niveles-globales-alarmantes-y-exige-financiamiento 

Chappell, M. J., Wittman, H., Bacon, C. M., Ferguson, B. G., Barrios, L. G., Barrios, R. G., Jaffee, D., Lima, J., Méndez, V. E., Morales, H., Soto-Pinto, L., Vandermeer, J., & Perfecto, I. (2013). Food sovereignty: an alternative paradigm for poverty reduction and biodiversity conservation in Latin America. F1000Research, 2, 235. https://doi.org/10.12688/f1000research.2-235.v1

FAO, FIDA, OMS, PMA, UNICEF. (2025). El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2025: Hacer frente a la inflación alta de los precios de los alimentos en aras de la seguridad alimentaria y la nutrición. Roma, Disponible en: https://openknowledge.fao.org/handle/20.500.14283/cd6008es

Maitland, A., Taneja, A., Kamande, A., Brown Solá, C., Bignell, H., Lawson, M., Møller Stahl, R. (2026). Contra el imperio de los más ricos, OXFAM, disponible en: https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/2026-01/ES%20-%20Resisting%20the%20Rule%20of%20the%20Rich_0.pdf

Mohammed, A. (2023). Should Sub-Saharan African governments pursue policies that promote food security or food sovereignty?, Food and Humanity, V.1, disponible en:  https://doi.org/10.1016/j.foohum.2023.07.026.

OPS. (2024). Las cifras del hambre se mantienen persistentemente altas por tres años consecutivos, mientras se agravan las crisis mundiales: informe de la ONU, disponible en: https://www.paho.org/es/noticias/24-7-2024-cifras-hambre-se-mantienen-persistentemente-altas-por-tres-anos-consecutivos?utm_source=chatgpt.com

Poirier, B. F., Soares, G., Neufeld, H. T., Hedges, J., Sethi, S., & Jamieson, L. (2024). Conceptualising the relationships between food sovereignty, food security and oral health among global Indigenous Communities: a scoping review. Public health nutrition, 27(1), e147. https://doi.org/10.1017/S1368980024001198

Rojas-Jiménez, H & Díaz-Velázquez, D. (2025). Bioeconomía circular para una sociedad en decrecimiento: enseñanzas ancestrales de algunos miembros de pueblos originarios, comunidades afro y campesinas en Colombia. En: Goméz, M. & Vargas, P. (2025). Ahora o Nunca II, Transformaciones ante el cambio climático en la era emergente, Universidad Externado de Colombia, https://publicaciones.uexternado.edu.co/gpd-ahora-o-nunca-ii-9789585062481.html Zamanialaei, M., McCarty, J.L., Fain, J.J. et al. Understanding the perceived indicators of food sovereignty and food security for rice growers and rural organizations in Mazandaran Province, Iran. Agric & Food Secur 11, 50 (2022). https://doi.org/10.1186/s40066-022-00386-1